Ya va tocando desintoxicarse de tanto dulce de Semana Santa, aunque tengo que confesar que hasta ayer hemos estado comiendo torrijas y leche frita.
La receta de hoy es muy sencilla, además he preparado unas fotos del paso a paso para que no quede ninguna duda. El salmón al horno con calabacín es una receta que hago con bastante frecuencia desde hace un año más o menos. Sale muy rico y no tiene la menor complicación.
Suelo usar unos lomos de salmón congelado que venden en los supermercados Lidl, me gustan porque al ser gorditos no se resecan con el horneado y además siempre tengo en el congelador para una emergencia.
Siempre los hago igual, con calabacín, pero se puede poner otra verdura que os guste o poner verduras variadas. El principio lo metía todo a la vez, pero el calabacín quedaba demasiado al dente y a mi hija pequeña no le gustaba. Así que ahora lo que hago es que pongo el calabacín solo, mientras se precalienta el horno y los dejo hasta que lo noto más o memos blandito.
Las cantidades dependerán de los comensales, yo pongo tres o cuatro lomos y un calabacín grande. Como el salmón es un pescado bastante graso, la verdad es que con un lomo por persona tenemos suficiente.
Para hornear el salmón he usado una bandeja ovalada de barro de la tienda online Ohgar, que es un outlet de maneja del hogar, menaje y cocina con unos precios increíbles. Tengo muchos productos de esta tienda que ya os he enseñado en muchas ocasiones.
Y pasamos a la receta, que os la recomiendo porque además de rápida y sencilla es una receta sana y muy rica que gustará a todo el mundo.





















