14 de octubre de 2018

Cómo hacer bizcochos en Slow Cooker.


Sigo abducida por mi nuevo cacharro de cocina, la tengo desde hace un par de meses y le estoy dando muchísimo uso. En esta entrada os enseñaré como hacer un bizcocho en Crock-Pot, con trucos y consejos, para que te queden perfectos. Pero para que no os quede ninguna duda, he preparado un vídeo donde os explico cómo hacer un bizcocho con o sin molde, en olla de cocción lenta o slow cooker. 

Puede parecer un poco de locos hacer un bizcocho en una olla, que además va a tardar más de dos horas, contando el precalentamiento. Pero yo le veo varias ventajas:
  1. Es más económico que el horno
  2. Es perfecta para el verano, sin pasar calor 
  3. Puedes usar molde o no usarlo
  4. Tienes una hora y media para hacer otras cosas, sin tener que estar pendiente de sí sube, sí estará listo a la media hora, a los tres cuartos o la hora.
Pero antes de meternos en faena, os voy a dar unos Tips para que os salgan unos bizcochos de cine:
⇒ Siempre hay que precalentar la olla en alta durante al menos 30 minutos
⇒ Siempre cocinaremos los bizcochos en alta
⇒ Siempre pondremos un paño, a ser posible de rizo, entre la olla y el molde, para que absorba la humedad
⇒ Nunca destaparemos la olla hasta pasada 1 hora y media. 
Una vez que ha pasado la primera hora y media, destaparemos la olla, para comprobar con una brocheta que el bizcocho está cocido. Sí la brocheta no sale limpia, programaremos media hora más.
⇒ Sí tu olla calienta más por un lado que por otro, girala cada media hora sin quitar la tapa y protegiendo las manos con unos guantes o paños de cocina.

8 de octubre de 2018

Crackers de semillas sin gluten



Más vale tarde que nunca. Se que os dije por Instagram que subiría la receta de estos Crackers con semillas y sin gluten el viernes, pero es que me ha sido imposible, ya que editar la receta y el vídeo lleva su tiempo, pero aquí los tenéis, listos para meter la mano en la pantalla y llevarse uno a la boca.

Hacía tiempo que había visto recetas de este tipo por la red, y estaba deseando probarlos. Son unos crackers o galletitas saladas sin gluten, sin lactosa y sin huevo. Y no es que me haya vuelto vegana, ni mucho menos!!! Pero mi sobrina Marta a parte de tener múltiples alérgias de siempre, desde hace unos meses le han diagnosticado nuevas alergias e intolerancias varias, entre otras cosas no puede tomar ni huevo, ni gluten, ni lactosa. Así que estas crackers los he hecho pensando en ella, y como vive lejos y no se los puedo llevar en persona, he preparado el vídeo para que los pueda hacer en casa sin problema, aunque ya os digo que es coser y cantar.

Ver la vídeo receta


Así que me he propuesto preparar una receta sin huevo, sin gluten y sin lactosa al menos una vez al mes, para que mi niña pueda tener un amplio repertorio y no se agobie con el tema de las comidas. Pero ya os digo que no hace falta ser intolerante ni vegano para hacer estas galletitas, porque están de muerte, ultra crujientes y con un sabor maravilloso.

Las semillas que yo he puesto se pueden cambiar por otras que os gusten más, y si no queréis triturarlas se pueden poner enteras, pero a mi me gustan como quedan así.



 He usado semillas de lino o linaza marrón , también se puede poner lino dorado. También les he puesto semillas de amapola, semillas de sésamo blanco y negro y pipas de calabaza. Le podéis poner pipas de girasol, semillas de chía o lo que tengáis por la despensa. Yo he tirado de lo que tenía, así que no os preocupéis si no tenéis alguno de los ingredientes.

Además le he puesto orégano y una pizca de sal. Probar a añadir pimienta, ajo en polvo o cayena, esas serán las próximas que haga!!



He usado harina de garbanzo, pero podéis combinar con harina de almendras que seguro le dan un toque delicioso. Y aunque yo he usado aceite de oliva virgen extra, le podéis poner aceite coco sin problema.

La cantidad de agua que he puesto es un poco orientativa, es mejor que la pongáis poco a poco para que no os paséis y se os quede muy líquida, aunque se puede solucionar añadiendo más harina. La masa resultante debe ser pegajosa pero no un mazacote.


Uno de los éxitos de estos crackers es conseguir que queden ultra crujientes, y eso es bien sencillo. Basta con estirar la masa todo lo que podáis, hasta dejarla lo más fina posible, de esta manera se hornearán antes y quedarán muy crujientitos.

Precalentaremos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo y con el ventilador, y el tiempo dependerá un poco del grosor de la masa y de vuestro horno, las mías tardaron 30 minutos. Los crackers estarán listos cuando veamos que se empiezan a dorar por los bordes.


Espero que os haya gustado la receta, y sobre todo que la pongáis en práctica.
Os dejo el enlace al canal para que veáis lo sencillos que son y aunque os dejo los ingredientes que yo he usado, usad las semillas que más os gusten y añadir especias o hierbas a vuestro gusto.




Crackers o galletas saladas de semillas (sin gluten)



Ingredientes:


  • 120 gr de harina de garbanzo
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 80 ml de agua
  • 1 /2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de semillas de sésamo negro
  • 1 cucharada de semillas de sésamo blanco
  • 2 cucharadas de pipas de calabaza
  • 1 cucharada de semillas de amapola
  • 1 cucharada de lino marrón
  • 1 cucharada de orégano

En el vídeo te enseño cómo prepararlas





3 de octubre de 2018

Lentejas estofadas en Crock-Pot



Desde que tengo la Crock-PotⓇ mi vida ya no es la misma, jajajaja, bueno no tanto, pero sí que es verdad que estoy muy contenta con el resultado de todos los platos que voy poco a poco experimentando. Esta vez le ha tocado el turno a unas lentejas estofadas que han salido de escándalo, y es que las lentejas, aunque os parezca una tontería, no terminaba de darles el punto. Así que estaba deseando hacerlas en Crock-Pot®️, aunque también tenía cierto miedo a que no me quedaran bien, y es que he oído de todo, que se quedan duras, que se quedan secas, que se quedan caldosas, hay quien las pone en remojo, más o menos horas, otros no las remojan, unos las hacen en baja y otros en alta. En definitiva, que esto era una locura, y tras investigar mucho, leer en muchos foros, y llegar a la conclusión de que me la iba a jugar, saque mis propias conclusiones y me líe la manta a la cabeza.

Pero es que además he sido muy osada, las hice por la noche, las puse a las 12 y media de la noche y a las 7 y media de la mañana me levante con un olor a comida rica, rica. Fuí corriendo a la cocina, con más miedo que otra cosa, se habrían quedado caldosas, estarían secas, duras, blandas???? Miedo, mucho miedo de ver lo que me iba a encontrar. Y hay estaban mis lentejas, con una pinta de escándalo, con el caldo justo, como nos gustan en casa, trabaditas, y además muy blandas. Perfectas!!

Y para que veas que no te miento, puedes ir a mi perfil de Instagram y ver todo el proceso en stories destacadas, pincha donde pone Crock-Pot®️ y verás de principio a fin cómo las hice. No hay vídeo receta porque no sabía sí saldrían o no, pero grabar sobre la marcha y tal cual las hice, no cuesta tanto, y así podéis ir a verlas cuando os apetezca.

Aunque yo habitualmente hago las lentejas y las alubias con todo en crudo, no hago sofritos, en esta ocasión sí que hice sofrito previo. El tema de remojar las lentejas también lo hago a veces sí y otras no. En esta ocasión, y tras mi master en lentejas crockpotizadas, decidí ponerlas en remojo durante 12 horas, además las cociné en baja durante 7 largas horas, que a mi se me pasaron volando porque estaba durmiendo placidamente, aunque tengo que confesar que soñé con comida, no sé si por el olor o por el miedo que tenía a que fueran un fracaso.


Las cantidades que os indico a continuación, son para 4-5 personas, depende de lo tragones que seáis. Podéis añadir jamón, y la cantidad de morcilla y chorizo irá también al gusto. Una vez finalizada la cocción, comprobar que las lentejas están listas, sí están algo duras, añadir más tiemp. Y si veis que se os han quedado muy secas, podéis agregar agua caliente. Yo prefiero que se me queden secas a no que se queden aguadas, porque el sabor no será el mismo.

Por cierto, por sí no lo sabéis, y para que no os pase como a mí, que estuve a punto de devolver la olla porque pensé que estaba defectuosa, cuando se cocinan legumbre o arroz, la olla puede adquirir un tono blanquecino por algunas zonas, parece ser que la causa es el almidón, pero que no cunda el pánico, se va por completo sí la limpias con vinagre.

Muy pronto subiré una receta dulce con Crock-Pot®️, lo siento por los que no la tenéis, pero ya os digo que esto es un nuevo mundo para mi y estoy deseando sacarle el máximo rendimiento. Sobre todo por dos cosas, lo bueno que sale todo y el ahorro de tiempo y energía.

Y sin más dilación, vamos a la receta.


26 de septiembre de 2018

Estofado de ternera en Crock-Pot



Como ya os anuncié la semana pasada, la receta de hoy, Estofado o Guiso de ternera, la he preparado en un nuevo cacharro de cocina. Se trata de una olla de cocción lenta que cocina a muy baja temperatura durante tiempo prolongado. La mía es de la marca Crock -Pot®️  que fue la primera olla eléctrica de cocción lenta, aunque en el mercado las hay de diversas marcas. Son muy populares en Estados Unidos, donde fue inventada allá por los años 50, y en España están empezando a popularizarse.

Había oído hablar maravillas sobre estas ollas, pero sinceramente, lo de meter otro trasto más en la cocina, y además de tamaño considerable, aunque la mía es de 3,5 litros, para luego no usarla o usarla poco, pues como que me tiraba para atrás. Pero al final no he podido resistirme a sus encantos, eso unido a que tiene un precio más que razonable y a las críticas que leí en Amazon que son muy buenas. Puedes ver mi modelo y las criticas pinchando aquí

Es verdad que hay que pillarle el punto, sobre todo con el tema del líquido, porque no evapora nada, y si vas con el chip de una olla tradicional, puedes encontrarte con un plato con exceso de caldo. La primera receta que hice fueron unas alubias, y las hice tal y como las hago en la olla express, pues me quedarón caldosas de más e insulsas. Así que de momento no quiero experimentar mucho hasta que no la tenga dominada y estoy haciendo recetas más que contrastadas, de páginas o libros que me han recomendado, y más adelante iré creando mis propias recetas., Todo se andará.


Y os estaréis preguntando, qué ventajas tiene estar 8 horas haciendo un guiso, cuando en media hora lo puedes tener listo en la olla express, o en un poco más de tiempo en una cazuela??? La cocción lenta a baja temperatura consigue potenciar la textura, el sabor y el aroma de los alimentos, además de ahorrar tiempo y dinero, ya que gasta muy poco, unas veinte veces menos que la vitrocerámica. Ahorras tiempo porque pones los alimentos y te olvidas, te dedicas a otros menesteres, o la dejas puesta por la noche y te levantas con la comida lista, y por supuesto un aroma delicioso. Los alimentos conservan todos sus nutrientes, ya que no se evaporan durante la cocción, las carnes se gelatinizan y todos los jugos que sueltan se unen con el resto de ingredientes, de esta forma, todo resulta mucho más sabroso.

En la Slow Cooker puedes cocinar todo tipo de platos, pero los que más lo van a agradecer son los guisos y los caldos. También se pueden asar carnes en seco, legumbres e incluso recetas dulces como flanes, mermeladas, arroz con leche, e incluso bizcochos!!

Esta ha sido mi segunda receta en la olla, y ha salido ESPECTACULAR, con un sabor increíble, y la carne súper tierna y jugosa. Siempre he hecho la carne estofada en la olla exprés, pero ya os digo que a partir de ahora la haré en la Crock-Pot®️ siempre.

Poco a poco iré probando recetas y las subiré al blog para que podáis hacerlas vosotros también.

Vamos a la receta