11 de junio de 2019

Cómo hacer harina de garbanzos



Hacer harina de garbanzos en casa no puede ser más sencillo. Solo necesitas garbanzos secos y un procesador de alimentos o picadora potente.

Yo la hago en la thermomix porque mi picadora no tiene mucha potencia. Y uso garbanzos de la variedad de Pedrosillano que son más pequeñitos.

Una vez que tienes la harina lista puedes dejarla tal cual o tostarla en el horno o en la thermomix para darle un sabor más potente. Yo suelo hacerlo cuando tengo el horno encendido para cualquier otra preparación y así aprovecho, pero sino la dejo tal cual.

Ver la vídeo receta


Tardarás más o menos tiempo dependiendo de la cantidad de garbanzos, del tamaño de los mismos y de la potencia del aparato y el tamaño de las cuchillas del mismo. Puede que necesites hacerlo en varias veces para no sobrecalentar el aparato. Pero más o menos te llevará entre 2 y 5 minutos, más el tiempo de horneado sí la quieres tostada.

Yo uso mucho la harina de garbanzos, para rebozar el pescado me encanta, también me gusta para empanar el pollo, y sobre todo para hacer crackers. Siempre tengo un bote en la despensa.



Os dejo la receta escrita para que podáis leerla con tranquilidad o imprimirla y también he preparado una vídeo receta. Espero que os guste.

Nos vemos muy pronto. Besitos!!

7 de junio de 2019

Southern-style skillet cornbread. Pan de maíz al estilo sureño



La receta de hoy es un pan de maíz al estilo sureño horneado en sartén de hierro o skillet. Sí me sigues en Instagram ya sabes de que te hablo, ya que esta misma mañana me habéis visto hacerlo en vivo y en directo.

La receta es del libro Bread Illustrated de America´s Test Kitchen que también os enseñe en instagram y que me encanta porque tiene muchas recetas con infinidad de fotos del paso a paso de cada una de ellas. Esta ha sido la primera receta que he hecho del libro y nos ha gustado mucho.

El cornbread al estilo sureño es un pan menos dulce que el que se hace en el norte, con una miga resistente y húmeda y una corteza marrón. Se utiliza harina de maíz amarilla que se tuesta en la sartén o skillet durante unos minutos, lo que intensifica el sabor a maíz. Después se añade a la leche y la crema o nata agría que hace que posteriormente el pan tenga una miga fina y húmeda. La sartén se engrasa con aceite y mantequilla y se precalienta antes, lo cual hace que el pan tenga una corteza rica y crujiente claramente sureña.


En el blog tenéis otra receta de Pan de maíz, la diferencia con esta otra receta es que esta solo lleva harina de maíz y mucha menos azúcar y además el procedimiento es diferente, ya que se tuesta previamente la harina y luego se precalienta la sartén en el horno antes de verter la masa, cosa que no se hace en la otra receta.

Por este motivo es importante usar una sartén de hierro o skillet o en su defecto una cocotte u otro recipiente de hierro, pero obviamente también lo podéis hacer en un molde normal y corriente, aunque lo suyo es hacerlo como os indico. Mi sartén tiene un diámetro de 20 cm.


Esta receta la podemos dar nuestro toque añadiendo maíz en grano, un poco de pimienta o incluso añadir chile triturado. Nosotros hemos sido fieles a la receta original tal y como indica en el libro. Lo que más me ha gustado, a diferencia de la otra receta que podéis ver aquí, es que no es un pan tan dulce como el que se hace en el norte de EEUU que parece más un pastel que un pan.

Lo complicado de esta receta puede ser encontrar la harina de maíz, yo la compre en la tienda Americana en Valencia, pero en muchos herbolarios también la tienen. No se debe usar harina de maiz precocida o polenta.



Espero que os animéis con la receta y la preparéis en casa ya que sale bastante rica y no tiene ninguna dificultad.
Y os invito a que me sigáis en Instagram ya que si solo me sigues en el blog, te estas perdiendo muchas recetas ricas que solo comparto por allí ya que me es más fácil y rápido.


3 de junio de 2019

Pan con algarroba, almendras y pasas



Antes de que apriete el calor y se os quiten las ganas de hornear, os traigo la receta de este delicioso Pan con harina de algarroba, almendras y pasas que ya os podéis imaginar lo rico que está.  Es un pan sencillo, que no lleva ni prefermento ni masa madre, pero no por eso menos rico y es que la clave está en dejarlo reposar en bloque durante 10 horas aproximadamente en frío.  De esta  manera el pan se llenará de aromas y la miga será más alveolada.

Podéis amasar en panificadora, con un robot de cocina con el accesorio de gancho o hacerlo a mano. Yo lo he simplificado aún más, y lo he hecho con el mismo método que hago los molletes. Sin sacar ni tan siquiera la masa del bol, voy haciendo tandas de pliegues y reposos. Dejo fermentar, guardo en frío y al día siguiente, formado, ultima fermentación en banetton y al horno en cocotte. Son pequeñas cosas que marcan la diferencia.



Sí no te gustan las pasas, puedes sustituirlas por frutos secos, nueces por ejemplo pienso que le pueden ir genial. Incluso puedes poner pasas y nueces que es como pienso hacerlo la próxima vez, y es que ya os digo que esta receta la pienso repetir muy pronto.

La receta está adaptada del libro Toma pan y moja, la receta original es con masa madre y sin pasas, pero yo no tenía masa madre por lo que adapté la receta para poder hacerla con levadura y así también convertirla en una receta más para todo el mundo, que se que lo de la masa madre da un poco de respeto al principio. La verdad es que la receta al final, no tiene nada que ver con la original, pero sí es verdad que me dio la idea y la guía para hacerla a mi gusto.



La harina de algarroba me gusta cada día más, por su aroma y su sabor tan especial. La uso para hacer pan, bizcochos y magdalenas, incluso la he usado para hacer crema de higos o crema de cacao con avellanas que algún día compartiré con vosotros.

Yo la he comprado en el amasadero pero también la he visto en tiendas de dietética y herbolarios. De momento no la he visto en ningún supermercado.

Os dejo todas las recetas que tengo publicadas en el blog con harina de algarroba por sí os animáis 
Y ya sin más vamos a la receta.

29 de mayo de 2019

Mermelada de limón y manzana con miel



Soy de mermeladas caseras de siempre, antes compraba de vez en cuando, pero hace más de un año  que no entra una mermelada industrial en casa porque no me saben a nada, bueno sí, me saben a azúcar a porrón, y es que cada vez le pongo menos azúcar a las que hago en casa, y claro, cuando te tomas una mermelada industrial, es que eres incapaz de tragarla.

El caso es que llevo mucho tiempo queriendo hacer mermelada de limón, bueno en realidad ya la hice hace un par de años pero era incomible, muy, muy ácida, y al final terminé mezclándola con otra que tenía de manzana. Así que esta vez me he ido directa a la combinación limón y manzana para contrarrestar la acidez del limón, y además le he añadido miel y el resultado me ha encantado.


Yo la he hecho en la thermomix que es donde suelo hacer la mermelada, pero se puede hacer en una cacerola y luego triturarla, os cuento como hacerla por ambos métodos. No uso mucho la thermomix la verdad, en contadas ocasiones, pero la mermelada me gusta mucho como queda, porque además te olvidas de estar removiendo lo cual se agradece.

De manera opcional, se le puede añadir la ralladura de un limón, pero yo no lo he hecho por miedo a que resultara demasiado ácida, pero podéis poner un poco y probar. También se me ocurre que un trocito de jengibre fresco le puede ir muy bien, siempre y cuando te guste ese sabor ligeramente picante.

Aunque yo he usado azúcar blanca y miel, puedes cambiarlo por panela o usar solamente miel. Y por supuesto poner más o menos cantidad adapatándola a tu gusto.

Para comprobar sí la mermelada está en su punto de espesor, coge un poco con una cuchara y dejála en un plato un par de minutos, al enfriar verás cual será su textura final, sí te parece muy líquida entonces continua con la cocción 5-10 minutos más, hasta que adquiera la consistencia que a ti te guste.


Espero que os guste la receta tanto como a mí. Sí la preparas en casa y subes la foto a instagram, no te olvides de etiquetarme para que pueda verla y así la comparto en mi stories.

El viernes publicaré la receta del pan con harina de algarroba que me visteis en Instagram y que tanto os gusto. Por cierto, ayer volví a repetir el pan Stiraro y lo subí a storias destacadas de Instagram para que lo tengáis siempre a mano y veáis el paso a paso para que os animéis y lo hagáis en casa. Os lo recomiendo porque es éxito asegurado.

Vamos a la receta.

24 de mayo de 2019

Mantequilla de cacahuetes casera


Hacer crema o mantequilla de cacahuetes en casa es de las cosas más sencillas que hay. Solo necesitas un ingrediente y un procesador de alimentos o picadora. Punto y final.

Claro que sí lees los ingredientes de la mantequilla de cacahuetes que venden en los supermercados, la lista es bastante más larga, pero ya os digo que la mantequilla de cacahuetes solo necesita eso, cacahuetes, ni más ni menos. 

Y quien dice mantequilla de cacahuete dice de cualquier otro fruto seco, avellanas, nueces, anacardos... ya que el procedimiento es el mismo.



Los cacahuetes que necesitamos para hacer la mantequilla deben ser naturales, nada de cacahuetes fritos, también se pueden usar cacahuetes tostados sin sal ni nada más, o comprar los cacahuetes al natural y tostarlos en el horno o hacer como yo la hago, con cacahuetes naturales sin tostar.




Una vez tengas lista la mantequilla, le puedes añadir trocitos de cacahuete para darle un toque crunchi. 

Se puede conservar a temperatura ambiente, pero en épocas de calor os recomiendo que la conservéis en frío. Antes de tomar, la puedes dejar atemperar un rato para que esté más blandita.




La mantequilla de cacahuete se puede tomar untada en pan, acompañada de mermelada, o usarla para hacer galletas, bizcochos, brownies, bombones...... Es totalmente adictiva, y quien la prueba queda enganchada y sí además has probado la industrial, verás que esta mantequilla no tiene nada que ver, sabe a cacahuete y punto.


Esta vez la preparé para hacer las galletas con garbanzos cocidos que publiqué hace unos días en mi perfil de Instagram, y que te dejo enlazada aquí, por sí quieres hacerlas. Son unas galletas sanas, sin azúcar, sin harina, sin huevo, perfectas para intolerantes o para los niños, un bocado delicioso y ultra sano.

No he hecho vídeo receta pero sí he fotografíado el paso a paso para que podáis ver como va cambiando la consistencia de la crema. He usado una picadora de mano, pero se puede hacer también con la batidora o con la thermomix, dependiendo de la potencia, tardarás más o menos tiempo, pero ponle al menos un par de minutos.

Yo he usado cacahuetes al natural con piel, también se pueden usar cacahuetes tostados. La mantequilla la puedes hacer con los cacahuetes tostados o sin tostar. Sí queires tostar en casa los cacahuetes, simplemente hay que pelarlos, forrar una bandeja de horno con papel vegetal y hornear unos minutos.

Tarro y mantel individual de la tienda Ohgar


Lo primero que haremos será pelar y retirar la piel a los cacahuetes. Podéis hacer la cantidad que queráis.

Y comenzamos a picar.


Poco a poco, los cacahuetes irán soltando su propio aceite y empezará a espesar la crema. Conviene remover de vez en cuando para que se trituren de manera homogénea.


Seguiremos picando hasta conseguir una consistencia cremosa, como veis en la foto.Aunque también depende del gusto de cada uno, sí te gusta encontrar o no pequeños trocitos en la crema.


Y ya la tenemos lista. De manera opcional puedes añadir unos cacahuetes troceados y remover para darle un toque crunchy.
 Pasamos a un tarro de cierre hermético.


Y aunque se puede conservar a temperatura ambiente, yo os recomiendo que la guardéis en la nevera.


Perfecta para untar en pan, sola o acompañada de mermelada o para preparar infinidad de postres.