Por fin me he decidido!! Llevo todo el año queriendo hacer un brioche y nunca veía el momento. La culpable de que al fin me pusiera a ello ha sido un tarro de créme fraîche a punto de caducar. Pensé en usarla para un bizcocho pero al final me lié la manta a la cabeza y voilà!! Brioche con créme fraîche
No es la primera vez que hago un brioche, ya hice uno con la panificadora, la receta la podéis consultar en
este enlace, y también he hecho masas muy similares a la del brioche, como la
coco de San Juan, o el
Roscón de Reyes. Pero quería hacerlo en molde para cortarme unas rebanadas de escándalo para tomar con mantequilla y mermelada o para usar para los sandwich.
La créme fraîche o nata fresca la encontraréis en muchos supermercados en la zona de refrigerados, es una crema espesa y ácida que podemos usar en bizcochos, galletas, cremas..... Sí no la encontráis siempre tenéis la posibilidad de hacerla en casa, en mi otro blog,
I love Bundt Cakes, tenéis la receta, solo tienes que pinchar
aquí para verla.

Esta receta es bastante sencilla, la he tomado prestada de este
web francesa. Podéis amasar en
panificadora, que es como yo lo he hecho, con la thermomix, con una
amasadora provista de gancho, o a mano. Cuando se trata de masas enriquecidas con huevos, mantequilla u otro tipo de grasa, yo prefiero echar mano de alguna ayuda, que para esto tengo la casa llena de cachivaches!!
Con las masas enriquecidas siempre hago una amasado largo antes de incorporar el azúcar o la mantequilla para que el gluten se desarrolle como es debido. En esta receta añade todos los ingredientes del tirón y tengo que decir que sale perfecto.
Tras el primer levado, la masa va toda la noche a dormir a la nevera, bien tapadita, para que a la mañana siguiente o tras 12 horas, más o menos, no la encontremos bien inflada y llena de aromas. Sí vais con prisas la dejaremos levar en bloque 2 horas. Pero os aconsejo el reposo en nevera.
Aunque yo lo he horneado en un molde alargado de plum cake,concretamente este de
Emile Henry, se puede usar un molde
rectangular o cuadrado, incluso sobre una
bandeja.Cualquier molde que tengáis en casa os puede servir. Pero entonces tendréis que dividir la masa adaptándola al molde. Y qué os parece hacer panecillos individuales para poder rellenar a vuestro gusto? 😋
Para conseguir una corteza crujiente, lo vamos a pincelar con huevo dos veces, tras el formado y antes de la segunda fermentación , y justo antes de introducir en el horno.
Y como acabado final, lo podéis espolvorear de azúcar perlado, como he hecho yo, o con azúcar humedecida en agua, o simplemente espolvorear con azúcar granulada. Bueno como sí no le queréis poner nada!
Tras sacar del horno, lo dejaremos dentro del molde 15 minutos, tras ese tiempo de reposo lo desmoldamos y colocamos sobre una rejilla para que termine de enfriar y no se humedezca.
Usaremos un cuchillo de sierra para cortarlo. Una vez frío podéis congelar cortado en rebanadas, y cuando lo queráis usar lo dejáis que descongele a temperatura ambiente o directamente sin descongelar al tostador. Por cierto tostado está delicioso y el aroma que desprende indescriptible, salivaréis como los perros de Paulov!!
Es un pan perfecto para sandwich ya que no es excesivamente dulce por lo que combina perfectamente con dulce o con salado.
No me digáis que no tiene un corte perfecto, con esa miga y esa esponjosidad. Yo estoy loca de contenta con la receta y pienso repetirla más de una vez, aunque me tenga que tirar toda la mañana pendiente del brioche.
Bueno, ni que decir que lo tenéis que hacer porque tiene cero complicaciones, y el resultado ya veis que es espectacular, y si lo probáis ni os cuento.
Vamos a la receta