El pasado 12 de julio mi hija Carmen cumplió 12 años. Como ya es tradicción celebramos una merienda con sus amigas en casa. Preparé varias cosas con la ayuda de mi hija, hicimos Cake Pops de Oreo, Huesitos y como fin de fiesta esta Tarta con sabor a chicle, deseo de la peque de la casa ( lo de peque es un decir, la nena ya casi me ha pasado en altura).
La tarta consta de dos bizcochos con sabor a chicle, con un almíbar que también lleva chicle y con una cobertura de crema de queso con sabor a chicle. Si, chicle, chicle y más chicle. Además la adornamos con una bolitas de chicle, unas florecillas de azúcar y unos sprinkles rosas. Una tarta muy femenina!!.
Para que os resulte más sencillo la podéis hacer en dos días, fue lo que yo hice. Un día hice los bizcochos y el día del cumple por la mañana la monte. La deje en la nevera para que se asentara y la crema de queso tomara cuerpo.
Por suerte no se comieron la tarta entera y pude hacer al día siguiente una foto del corte para que pudierais ver lo bonita que es por dentro.
Como la crema lleva queso, hay que conservarla en nevera. No se queda seca gracias al almíbar que lleva, y no pierde nada de un día para otro.
La pasta de chicle la podéis comprar en tiendas especializadas de repostería. Sí vives en Almería la puedes encontrar en Dulces Utensilios ( ferretería Jama), donde además de pasta de chicle encontraréis otros tipos de pasta ( la pasta de vainilla os la recomiendo!!), moldes.... y todo con un trato fantástico.
Para los bizcochos he usado dos moldes desmoldables de 18 cm de diámetro.