Para mi el otoño va ligado a los boniatos. Me gustan a rabiar, los comería a todas horas. Están ricos tanto en recetas saladas, como el gratén de boniato que en casa se ha convertido en todo un clásico, como en recetas dulces.
Cuando tengo un antojo de boniato, lo que hago es cocerlo en el microondas, sin piel y cortado en rodajas, lo cuezo sin agua, hasta que al pincharlo con una brocheta noto que está blandito y luego lo rocío de miel. Para mi es un manjar.
La receta de hoy no es tan rápida como mi versión en el microondas pero os puedo asegurar que merece la pena invertir un poco más de tiempo porque el resultado es delicioso.
Primero los vamos a rehogar en una sartén con canela y jarabe de arce para después introducirlos en el horno para que se terminen de hacer. Esta receta la he probado también con miel y está igual de rica.
Una vez finalizado el horneado le añadimos las nueces caramelizadas que aunque yo he usado nueces de pecan, se pueden sustituir por nueces de California.
No sale excesivamente dulce por lo que os aconsejo que cuando lo presentéis en la mesa, lo acompañéis de miel o jarabe de arce para que cada cual se sirva lo que quiera. Una cucharadita más por encima una vez emplatado y queda perfecto.
Para la receta he usado el jarabe de arce de Maple Joe que venía en mi Degustabox de este mes. Sí quieres recibir en casa todos los meses tu degustabox, te proporciono el código de descuento CBoD3, para que la primera caja de la subscripción te salga a 9,99, gastos de envío incluidos, en lugar de 14,99.