Esta es una receta de fiesta, muy original y rica. La receta me la pasó una compañera de trabajo y siempre que la hago triunfo. Esta vez la preparé para la comida de Reyes y no dejaron ni las migas.
Los canónigos también se conocen con el nombre de hierba de los canónigos, lechuga de campo, valerianela y también como ¡Hierba de gatos!, por lo visto, su olor atrae a los gatos y la toman como laxante.
Los canónigos son de la familia de las valerianáceas, por lo que siempre se le han atribuido propiedades relajantes y antiestimulantes. Por este motivo, dicen por ahí, que se les daba a los canónigos para que no tuvieran excitación sexual y no pecaran.
Se estropean muy pronto por lo que hay que comprarlas frescas, con las hojas tersas y brillantes. Su sabor es suave y con un toque ácido que recuerda a las nueces. Son ricas en vitaminas y minerales. Facilitan la digestión, entre otras propiedades. Su consumo ideal es en otoño e invierno.