11 de mayo de 2015

Mousse de yogur con limón



Con unas temperaturas totalmente primaverales me apetece ir preparando postres ligeros y fresquitos. Aunque mi horno sigue en funcionamiento preparando bizcochos, galletas, magdalenas.... tengo la cabeza puesta en el verano, descubriendo nuevas recetas, de las que se preparan rapidamente y sin complicaciones y que además no necesiten horno.

Hace unos días publique una mousse de fresa muy ligera, sin grasa, perfecta para la operación bikini, con solo tres ingredientes: fresas, gelatina y yogur. La receta de hoy no es tan light, ya que lleva nata, pero resulta muy ligera y refrescante.


Es una receta perfecta para preparar cuando tenemos una visita inesperada ya que al usar ingredientes refrigerados y no llevar gelatina no va a precisar tiempo de espera. Es más, es preferible hacerla y tomarla en el momento o como mucho un par de horas más tarde. Se puede dejar más tiempo pero entonces tendremos que remover antes de tomar ya que el zumo de limón y el suero del yogur y la nata se irán al fondo quedando una presentación un poco fea.

Un truco que suelo usar para conseguir que la nata quede perfectamente montada es meter durante media hora el recipiente que voy a usar para montarla en el congelador, la nata la tengo fría en la nevera, y 10 minutos antes de montarla la pongo en el congelador.


Justo antes de servir, las he adornado con unas hojas de hierbabuena fresca y un poco de ralladura de limón. Le va muy bien el chocolate rallado o unas grosellas o cualquier otra fruta que os guste.

Sí os gustan este tipo de postres, os invito a que probéis también el mousse de yogur con piña o el mousse de limón con gelatina de gin tonic, perfectos para el buen tiempo.


La receta es del libro "22 minutos. Receta rápidas y fáciles para jóvenes, solteros y gente con prisa" de Julius.


8 de mayo de 2015

Zarangollo murciano



Desde que le vi esta receta a mi querida Bea, no he podido dejar de pensar en ella. Una receta sana, sencilla y sin complicaciones.

El zarangollo o zarangollo murciano es típico de la huerta murciana, y no es ni más ni menos que un revuelto de huevo con calabacín, cebolla y a veces también se le incorporan patatas. Se puede tomar tanto caliente como frío. Es cierto que la receta originalmente no llevaba patatas pero se empezo a incorporar en ausencia del calabacín, hoy en día se suele servir con ambos ingredientes.

A pesar de ir bastante a Caravaca, provincia de Murcia, nunca lo había comido, ni en casa de mis suegros ni en bares o restaurantes. Normalmente cuando salimos de tapeo me suelo tirar siempre a la misma tapa, el caíllo que son rebanadas de pan untadas de magra con tomate y que a mi me vuelven loca, o la marinera que es ensaladilla rusa colocada encima de una rosquilla y coronada con una anchoa en salmuera. De ahí no hay quien me saque porque me vuelven loca ambas tapas.

El zarangollo es perfecto para la cena o como acompañamiento de carnes o pescados. Sí además no le pones la patata se convierte en un plato perfecto para la operación bikini que tanto nos preocupa.


5 de mayo de 2015

Tarta de queso con base de sobaos



El sobao pasiego es un producto típico de la repostería cántabra, y más concretamente del Valle de Pas. Están elaborados a base de mantequilla, huevos, harina, azúcar, ralladura de limón y un poco de levadura. Es uno de los productos más conocidos de la gastronomía de Cantabria junto con la quesada pasiega.

Yo tengo la suerte de comerlos con bastante frecuencia a pesar de vivir a 1000 Km de Cantabria, pero mis tíos siempre que vienen de vacaciones a Almería nos traen algún que otro paquete que nos sabe a gloria, nada que ver con los que venden en los supermercados.

Pero ya no es necesario ir a Santander o esperar a que mi familia venga, porque desde la tienda online Calidad Gourmet te envían los paquetes de sobaos perfectamente envasados en un estuche de 850 gr y envueltos de forma individual para que conserven toda su frescura.


La receta de hoy no puede ser más sencilla y rápida. Es una tarta que me enseñó mi madre hace miles de años y que la solía hacer con bastante frecuencia cuando no tenía ni idea de cocinar. Curiosamente me había olvidado de ella y hace unos días ojeando mi primera libreta de recetas me encontré con ella. No tarde nada en llevarla a la práctica y tardamos menos en dar buena cuenta de ella.

Es una tarta que mejora con el tiempo. No es dulzona y es bastante ligera. Su textura recuerda un poco al de una mousse. Y lo más importante, sobre todo con los calores que están por venir, es que no necesita horno.


Solo necesitáis cuatro ingredientes: sobaos, queso cremoso tipo philadelphia, gelatina de limón y mermelada para cubrir. A mi me gusta hacerla de un día para otro para que esté perfectamente cuajada. 

En esta ocasión he usado un molde pequeño de 15 cm de diámetro de aro desmoldable, pero podéis usar uno mayor, de 20-23 cm como mucho. Sí el molde tiene un diámetro mayor del mio entonces necesitaréis más cantidad de sobaos para la base, sin embargo el resto de ingredientes lo podéis dejar igual, os saldrá la tarta mucho más fina, claro. Pero también podéis doblar el resto de ingredientes y así os quedará más alta, como la mía.


2 de mayo de 2015

Tortilla de patatas chips


Hola, ¿ qué tal? ¿cómo lleváis el puente?. Espero que disfrutando y desconectando un poco de la rutina.

Seguramente también estaréis pensando en recetas para el día de la madre. Nosotros lo celebraremos en familia y a mi me ha tocado llevar el postre. Ya está decidido, Tarta de Santiago y Bars de lacasitos y oreo. Nos vamos a poner las botas!!

La receta de hoy es para un apuro, para principiantes, para un capricho, una tapita, una cena rápida....Y si, está hecha con patatas de bolsa, patatas chips o como queráis llamarlas.

No os voy a engañar, no es lo mismo que una tortilla de patatas de las de toda la vida, aunque depende de con qué tortilla la comparemos. Sí yo la comparo con la tortilla de patatas de mi madre o de mi tía Mari.... incomparable porque estas dos hermanas hacen las mejores tortillas de patatas del mundo mundial. Sí la comparo con mi tortilla de patatas, que además lleva cebolleta, calabacin y pimiento verde, está cocinada a fuego lento y con mucho aceite de oliva, pues lo mismo digo, apaga y vámonos. Pero sí la comparamos con la que me ceno algunas veces en el hospital o la que he probado en algún bar, pues entonces me quedo con esta sin dudarlo.


Como era la primera vez que la hacía he hecho una mini tortilla, con dos huevos. La preparé en un santiamén para tomar de aperitivo, la verdad es que recién hecha y con una cervecita fresca desapareció como por arte de magia. A mis hijas les gustó mucho y nosotros nos encontramos con una receta más rica de lo que nos esperábamos en un principio.

Estoy segura de que mi hija Carmen la preparará algún día para cenar. Le encantan las patatas chips, y le encanta la tortilla. Y la receta es para principiantes, para niños, lo vais a ver.

Las cantidades se pueden variar, agregando más huevos y patatas. La cantidad de patatas va un poco a ojo aunque yo las pesé para poder poner una cantidad aproximada en la receta. El orégano y la cebolla frita son ingredientes opcionales. Y el tiempo de cocción dependerá de como os guste de cuajada.

Para la receta he usado las patatas que venían en mi caja Degustabox de este mes. Sí tu también quieres recibir todos los meses tu caja y que además  te salga a 9,99, en lugar de 14,99 gastos de envío incluidos, solo tienes que adjuntar el código 93B37